CORRUPCIÓN, DEMOCRACIA, LIBERTAD… Y DEBERES

Ernesto Sabato

“La degradación de los tribunales y el descreimiento en la justicia provocan la sensación de que la democracia es un sistema incapaz de investigar y condenar a los culpables, como si resultara un caldo de cultivo favorable a la corrupción, cuando, en realidad, lo que ocurre es que en ningún otro sistema es posible denunciarla. No es que en otros no exista; hasta termina siendo más corrupta y degradante, si creemos en el conocido aforismo de Lord Acton: “El poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente”.

 Debemos exigir que los gobiernos vuelquen todas sus energías para que le poder adquiera la forma de la solidaridad, que promueva y estimule los actos libres, poniéndose al servicio del bien común, que no se entienda como la suma de los egoísmos individuales sino que es el supremo bien de una comunidad. Debemos hacer surgir, hasta con vehemencia, un modo de convivir y de pensar, que respete hasta las más hondas diferencias. Como bellamente define Zambrano, la democracia es la sociedad en la cual no sólo es posible sino exigido el ser persona. Frágil y falible, hoy en día ningún otro sistema ha probado otorgar al hombre más justicia social y libertad que la precaria democracia en que vivimos. La democracia no sólo permite la diversidad sino que debiera estimularla y requerirla. Porque necesita la presencia activa de los ciudadanos para existir, de lo contrario es masificadora y genera indiferencia y conformismo. De ahí la esclerosis de la que padecen muchas democracias.

No se puede identificar, sin más, democracia con libertad. Muchos no sólo dejan de buscar la libertad, sino que hasta le temen. Si se compara la libertad de hoy con la que había hace unas pocas décadas, dolorosamente se comprueba que la libertad está en retroceso. Millones de hombres en el mundo, y también en nuestro riquísimo país, están condenados a trabajar durante diez o doce horas y vivir hacinados, miserablemente. Los siervos de la gleba no le están muy lejos. Este hecho hace que quienes podemos vivir en libertad seamos más responsables, porque como dijo Camus, “la libertad no está hecha de privilegios, sino que está hecha sobre todo de deberes”.

Ernesto Sabato (1911-2011), La resistencia.